lunes, 18 de enero de 2010

Conclusiones

Principales conclusiones

El estudio de las Nuevas Culturas Urbanas según los objetivos propuestos a lo largo de la investigación, es decir, Nuevas Culturas Urbanas surgidas en el marco contextual posmoderno, con características teóricas definidas y las diversas áreas que lo configuran, responde al esquema de entendimiento de la “Sociedad Hipertextual”.

Partiendo de la teoría formulada a lo largo de la investigación de la “Sociedad hipertextual”, donde los esquemas de construcción e interpretación humana de la realidad han sido modificados por estas nuevas formas de pensar, surgiendo así un sinfín de problemáticas asociadas a las sociedades contemporáneas. Las Nuevas Culturas Urbanas son una de las representaciones del actuar de las “Sociedades Hipertextuales”.

El estudio de las Nuevas Culturas Urbanas hipertextuales han requerido la explicación de algunos conceptos asociados al tema. Con la elaboración de los datos y el apoyo de la teoría, la identidad, la ideología, y la anomia en las “Sociedad Hipertextual” se han reconceptualizado en función del carácter hipertextual que las Nuevas Culturas Urbanas les otorgan y dando lugar a su vez a la teoría que las engloba: La Teoría del dominio de la Estructura débil.
Ahora bien, los diferentes conceptos elaborados a lo largo de la investigación con los datos que han surgido de la necesidad de incorporar una explicación concreta al tema, son aquí representados en contraposición de la “Sociedad del metarrelato”.




Las Nuevas Culturas Urbanas se guían por los principios regidores de las sociedades posmodernas, donde los Medios de Comunicación son el eje central de regulación de las normas, a través de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, que en la Sociedad de la Información y la Comunicación han generado nuevas estructuras así como nuevas formas de interacción entre los agentes sociales y las prácticas sociales que llevan a cabo.

En este nuevo contexto posmoderno donde las actividades TICS configuran las actitudes y usos de los agentes sociales de un modo diferente a la Sociedad Idustrial, vemos como surgen Nuevas Culturas Urbanas, como los Emos o los Floggers que se sirven de estas Nuevas Tecnologías para configuran sus esquemas de pensamiento y actuación. Caracterizados por una ideología débil, consecuencia de la interiorización subjetiva de una cultura determinada, es decir, son el producto de una cultura, creada y legitimada por los Medios de Comunicación y la Sociedad del Consumo de masas, inconscientes de la verdadera intención que supone una ideología fuerte al estilo clásico; caracterizadas por la posesión de identidades fragmentadas y heterogéneas en la mayoría de los casos incoherentes.


Los diferentes aspectos analizados que caracterizan a las nuevas tribus urbanas posmodernas encuentra su soporte teórico en la configuración de un marco interpretativo que integra todas las características hipertextuales del tema tratado. De este modo, las Nuevas Culturas Urbanas de la Sociedad del Hipertexto engloban los diferentes aspectos que configuran su estructura y sus prácticas sociales en la Teoría del Dominio de la Estructura Débil.


Pese a el auge de la individualización y la importancia del individuo como actor generador y participante de prácticas sociales, la primacía de la estructura supraindividual sigue siendo el motor generador de los comportamientos más significativos de las sociedades. Un ejemplo de ello son la implantación de los esquemas de pensamiento del hipertexto, donde la democratización y la libertad de los individuos ha confundido el carácter verdaderamente estructural de dominio en los esquemas mentales.


Las definidas como nuevas culturas urbanas son una representación necesaria de las sociedades posmodernas, y la diversidad en sus particularidades estéticas y en algunos casos ideológicas no deben interpretarse como expresión de libertad individual, más bien en todo caso, estas organizaciones sociales muestran un retroceso en cuestiones clave en relación a las características de mayor potencia transformadora de las sociedades, como los objetivos definidos y compartidos por el grupo, intento de evitar en lo mayor posible la fragmentación entre grupos similares y la organización del grupo en base a la funcionalidad para la mayor efectividad ante los problemas concretos.


Ante estas características con apariencia de absolutamente negativas, surgen nuevos modelos con un poder efectivo ante la resolución de problemas y con características propias y exclusivas de estas nuevas culturas urbanas.


Si bien parecen en mayor medida fruto de las casualidades y las motivaciones espontaneas en el corto plazo, el carácter débil de las ideologías que los respaldan, junto con el auge y gran potencial movilizador de las nuevas tecnologías de la información, hacen de estas movilizaciones “espontaneas” una de las pocas formas de movilización entre los jóvenes.
Se trata de procesos necesarios para el cambio o incluso voluntad de cambio que muestran la potencia que ofrecen las ideologías débiles, junto con el auge de las NTICS para las movilizaciones masivas y espontaneas de grandes colectivos sociales.


Una nueva configuración del poder de las elites y su capacidad para la permanencia del status quo se prevé inminente, así como cambios en el estado nación augurados por M. Castells en “La era de la información”, pero que además de estar basados en la dominación del consumo y el carácter totalitario de las nuevas urbes, se basa en una espontaneidad de las manifestaciones sociales. Estas nuevas formas de poder social inéditas en la historia, auspiciadas por la implantación del hipertexto y el aumento cuantitativo de las ideologías débiles y las nuevas tecnologías de la información, ofrecen nuevas manifestaciones colectivas con esquemas claramente diferenciados de los movimientos sociales clásicos. Surgen de este análisis interrogantes relevantes tales como la necesidad de organización formal en las manifestaciones sociales para el éxito, la necesidad de ideologías fuertes para el cambio y el poder de las nuevas tecnologías para la movilización social.

Futuras líneas de investigación


En nuestra investigación sobre las Nuevas Culturas Urbanas nos hemos centrado en el análisis teórico de cuestiones que nos parecieron clave para el estudio del fenómeno. Aun así , hay conceptos necesarios que no abordamos por la falta de tiempo, el fenómeno de lo urbano es uno de los que consideramos que debería ser analizado para una mayor comprensión del fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas.


Esta futura línea de investigación dotará al presente estudio de mayor contextualización y a la vez nos ofrecerá una nueva explicación junto con la implantación del hipertexto en las sociedades posmodernas.


Un breve análisis del fenómeno de lo urbano nos delimitara con mayor especificidad el campo de esta futura línea de investigación.
La sociología urbana se define como “el estudio sociológico de la vida social e interacción humana en áreas metropolitanas” en antítesis con la sociología rural, que trata el estudio de las interacciones humanas en las áreas no metropolitanas. De nuevo el fenómeno de la implantación del hipertexto posmoderno se configura como concepto redefinidor de la realidad, ya que junto con el auge de las nuevas tecnologías de la información tiende a difuminar la separación clásica entre lo rural y lo urbano.


En un principio, el predominio de lo urbano como acontecimiento que invade la vida rural parace ser el mecanismo explicativo, pero atendiendo a planteamientos como los expuestos por Artemio Baegorri en el V Congreso Español de Sociología en Granada (1995). “Vivimos en una urbe global, en la que los vacíos cumplen exclusivamente la misma función que, en términos de microurbanismo, cumplieron los parques y las zonas verdes en la ciudad industrial… lo urbano ya no está únicamente en las ciudades”. Es esta una clasificación y análisis de lo rural y lo urbano atendiendo al fenómeno de la industrialización y el capitalismo, pero coincidiría, en gran medida, en una análisis orientado desde el cambio posmoderno auspiciado por el hipertexto.


Otra futura línea de investigación estaría asociada al desarrollo de los conceptos, ya tratados en nuestra investigación, en relación a la anomia, la desviación y la identidad. Esta nueva línea de investigación estudiaría el fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas asociada a la exclusión social. Tras determinar el fin de la anomia como concepto base para explicar la desviación, la variable independiente exclusión social nos ofrecerá a priori un mayor conocimiento de las Nuevas Culturas Urbanas.


El consumismo característico de las sociedades capitalistas avanzadas se nos presenta como otro potente concepto a desarrollar en el estudio de las Nuevas Culturas Urbanas, más aun en un contexto dominado por la preocupación por el medio ambiente asociado al uso de los recursos naturales y el equilibrio ecológico.

Bibliografía:

http://es.wikipedia.org/wiki/Sociolog%C3%ADa_urbana
http://www.unex.es/sociolog/BAIGORRI/papers/rurbano.pdf
http://es.wikipedia.org/wiki/Consumismo

lunes, 11 de enero de 2010

La sociedad del Hipertexto y las Nuevas Culturas Urbanas

Introducción

El papel que tienen las Nuevas Culturas Urbanas en la formación de identidades en las sociedades Posmodernas nos lleva al análisis de estas a través de los principales focos de intervención en los procesos de construcción, sin llegar nunca a término, pues como afirma Bauman, no existen proyectos de identidad que se encuentren realizados del todo. Ante la problemática que se nos plantea, en un contexto posmoderno de fragmentación de identidades, consumo de masas, hipertextos, ideologías débiles y una nueva concepción de la desviación y decaimiento del concepto de anomia, abarcaremos estas cuestiones en el avance de los principales resultados obtenidos en el trabajo de campo y la recolección de los datos.

Planteado el problema general desde donde partimos para el estudio de las Nuevas Culturas Urbanas y la manifestación de las mismas en la sociedad a través de la variedad de tribus urbanas surgidas desde finales de siglo XX, aparecen nuevos problemas específicos asociados a los diferentes campos que tratamos a lo largo del estudio. Así bien, si la ideología constituye un punto de arranque para el conocimiento de la estructura y los componentes de los diferentes grupos, esta planteará hipótesis particulares en cada caso; en la tribu de los “floggers”, jóvenes de las clases socioeconómicas más altas manifiestan una pública ausencia de ideología; por el contrario, los miembros de la tribu urbana “ravers” expresan ideologías contrarias al sistema económico imperante, sin embargo, el análisis en profundidad de la tribu revela un sentido diferente para la aplicación del término, pues ante la ausencia de ideologías fuertemente unidas a grandes estructuras que las respalden, aparecen las ideologías débiles de la sociedades posmodernas que actúan según los esquemas mentales del hipertexto. Además de la ideología, otros campos que incluiremos en la especificación del problema que estamos tratando, son el campo de la moda, identidad, el dominio de la estructura débil y el fin de la anomia.

A través del análisis en profundidad del discurso a uno de los miembros de una tribu urbana y la recolección de datos en el campo, mediante observación participante y grupo de discusión, llevaremos a cabo la presentación de los primeros resultados. En un principio, orientada al estudio de las diferentes tribus visibles en las zonas urbanas, ampliando los datos con nuevas tribus urbanas derivadas de la “nueva sociedad on line”, y por tanto generando nuevos objetivos e hipótesis, avanzando en la recopilación de la información a través de las categorías introducidas por los informantes a lo largo de la investigación.

El análisis de los datos, las entrevistas y los reportajes, generadores de categorías, hipótesis y teoría han desembocado en la Teoría del dominio de la estructura débil basada en el esquema hipertextual contemporáneo, caracterizado por ideologías débiles y fragmentadas “que dominan a las ideologías fuertes; lo cual también puede llevar a error al otorgar a estas formas de ideología no constantes, incoherente y frágiles un carácter de supremacía de la voluntad individual”. La tesis del predominio del individuo frente a las estructuras se nos ha mostrado insuficiente para explicar el fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas, y como hemos puesto de manifiesto en el análisis del fin de la anomia, más allá del predominio del individualismo también es necesario una revisión en los esquemas estructurales macro para explicar el fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas en la posmodernidad.

La evolución de la investigación nos ha conducido a un cambio en nuestros objetivos iniciales en la investigación que eran:
- Analizar las diferentes tribus urbanas existentes en Granada.
- Reflejar las características principales de las nuevas culturas urbanas en Granada.
- Averiguar los procesos históricos que han llevado a la configuración de ciertas tribus urbanas.
Conforme ha transcurrido la investigación los objetivos han ido modificándose levemente, pero hemos manteniendo las ideas principales.

En primer lugar, hemos realizado un análisis de diferentes tribus urbanas, pero no nos hemos centrado en ninguna población en concreto dada la dificultad y laboriosidad de identificar y analizar las diferentes tribus urbanas de una población como por ejemplo Granada. De este modo nos centramos en reconocer y analizar algunas tribus urbanas representativas como muestra necesaria para la contextualización del tema.

En tanto a las características principales de las Nuevas Culturas Urbanas las hemos descrito desde una visión global, sin centrarnos excesivamente en las diferencias entre las diferentes tribus urbanas, aun así, hemos descrito diferentes características para las tribus urbanas analizadas, todas ellas enmarcadas en las Nuevas Culturas Urbanas, de las que si hemos identificado las principales características y análisis. Al igual que en el primer objetivo, en este tampoco nos hemos centrado en una población en concreto por su laboriosidad y la ausencia de repercusión para nuestra investigación de contemplar una población concreta como la de Granada.

Es en este objetivo donde hemos centrado el grueso de nuestra investigación, ya que es el que en un nivel teórico más posibilidades nos ofrecía, y dado la ausencia de datos secundarios en los que apoyar nuestras aportaciones, realizamos una entrevista a una figura clave en una de las tribus urbanas analizadas.

El tercer objetivo lo hemos desechado de nuestra investigación y lo hemos reemplazado por un análisis sociológico de los principales conceptos que configuran el fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas. Esta sustitución nos pareció lógica para la una mayor comprensión del fenómeno y más necesaria que una revisión histórica.

En conclusión, a continuación enumeramos los objetivos definitivos de la investigación:
- Analizar brevemente las tribus urbanas más significativas en las sociedades posmodernas.
- Reflejar exhaustivamente las principales características teóricas del fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas.
- Revisar los principales conceptos que configuran el fenómeno de las Nuevas Culturas Urbanas en las sociedades posmodernas.


Del metarrelato al hipertexto

La posmodernidad está marcada por “el final de los metarrelatos y la aparición de los hipertextos, (lo que) supone un cambio radical en la construcción y representación de los esquemas mentales, tanto individuales como colectivos, de la interpretación humana de la realidad”. El concepto de hipertexto, junto con las implicaciones teóricas que supone su implantación como esquema dominante en la sociedad son el eje central de nuestra investigación, en torno al cual giran las demás concepciones teóricas asociadas a la identidad, la ideología, el fenómeno de la moda y los modelos de desviación. De este modo nuestra investigación parte de un cambio radical en las estructuras que explican y configuran la realidad social.
y
El fenómeno de la anomia así como la implantación de las nuevas tecnologías de la información se perfilaban como explicaciones más potentes, posteriormente descartamos la anomia como explicación suficiente y otorgamos a las nuevas tecnologías el papel fundamental del paso del metarrelato al hipertexto.

Otro aporte esencial derivado de la implantación del esquema en hipertexto es la formación de identidades, se refiere a la “la creación de identidades homogéneas y coherentes basadas en grandes principios entorno a los cuales se construían las diferentes identidades, reduciéndose así en gran medida las diferencias cualitativas y cuantitativas entre las diversas manifestaciones de la identidad dentro de un mismo gran principio, y a su vez, las identidades se mostraban de manera antagónica entre grandes principios. Esta bipolarización basada en los esquemas propios del metarrelato ha dado lugar a sistemas complejos basados en la lógica del hipertexto. Esta nueva lógica desecha la homogeneidad y la coherencia requeridas para la formación de la identidad basada en torno a grandes principios y ha abierto el camino a la formación de identidades fragmentadas, heterogéneas y en la mayoría de los casos incoherentes”.

El concepto de hipertexto nos ha proporcionado el marco esencial para el posterior desarrollo de la investigación. De este modo, la moda como concepto de gran relevancia en el estudio de las Nuevas culturas Urbanas lo orientamos desde una perspectiva macro, estructural, y no como un fenómeno individual.

La identidad en las Sociedades Posmodernas

Desde que nos planteamos la cuestión acerca de la identidad en los sujetos pertenecientes a las nuevas culturas urbanas, el tema ha desembocado en las siguientes conclusiones. Ante la variedad de acepciones del término, trabajaremos con la definición aportada por Torregrosa, donde “la identidad es identificación, identificación desde otros y que nuestra identidad es, con anterioridad nuestra, personal una identidad para otros. Solo desde los otros podemos tener noticia inicial de quiénes somos. La realidad radical de nuestra identidad personal no es nuestro cuerpo, en el que obviamente tiene que apoyarse, sino las relaciones específicas con que hemos estado respecto de los otros”.

Ahora bien, la fragmentación de las identidades en el contexto de Posmodernidad nos lleva a utilizar el concepto desde una perspectiva más amplia, donde la identidad está sujeta no solo a la visión de una sociedad que garantiza una personalidad frente a los demás y hacia nosotros mismos, sino también la apertura hacia nuevos valores, normas y símbolos; nuevos esquemas mentales de realización de las prácticas sociales y nuevas formas de interacción entre los miembros de los grupos, sus diferentes campos que los integran y de estos con otros grupos. La nueva configuración de identidad en los grupos de las nuevas culturas urbanas, representada por las tribus urbanas aquí analizadas, “los emos”, “los floggers” y “los ravers” revelan cómo las tribus de “emos” y “ravers” comparten principios de identidad similares al propugnar un gran rechazo a las normas y valores de la sociedad en general. Ante los principios declarados de rechazo a la sociedad como espejo de la identidad de estas nuevas culturas urbanas, podemos distinguir dos propósitos en ellos: en primer lugar, uno más asociado al rechazo de la sociedad como expresión de las emociones negativas que ella le provoca (el caso de los emos”); en segundo lugar, uno más asociado al rechazo del sistema económico imperante, con un componente ideológico enmarcado en la Teoría del dominio de la estructura débil. Por otra parte, “los floggers” se sirven de la sociedad para constituir su identidad, garantizando su éxito como tribu urbana no desde la organización de sus prácticas sociales en una estructura ideológica paralela o contraria a la imperante, sino a través de una alternativa “carente de ideología fuerte” pero con una fuerte presencia de los medios de comunicación de masas en la conformación de las identidades, así como de Internet y la sociedad de consumo de masas, fruto de los cuales se conforma la tribu urbana de “los floggers”.

Análisis entrevista en profundidad: Los ravers

La tribu urbana de los raveros (acrónimo de Radical Audio Visual Experience) es una Nueva Cultura Urbana que basa sus prácticas sociales en la asistencia a eventos musicales y culturales al aire libre o en lugares abandonados (fábricas, naves industriales, casas rurales…), generalmente de duración mínima 24 horas, prácticas sociales a las que se les asocia el consumo de drogas. El objetivo principal de estos eventos es la evasión del sistema económico imperante, una pretensión que se convierte en ideología pero que no llega a formar movimiento social; unas normas, valores y símbolos alejados de los patrones estándar de la sociedad y una consideración de estas prácticas sociales como desviación y no expresión de la cultura a la que representa.

El análisis a uno de los miembros de la tribu urbana de los raveros desvela algunas de las características de esta tribu urbana así como las reglas del juego que rigen en algunos de los campos que aquí tratamos, tales como la ideología, la percepción social de las prácticas o la problemática a la que se enfrentan los miembros de esta tribu urbana.

Las unidades informativas que se emplearon en la configuración de las preguntas del guión de entrevista partieron de la reconstrucción de la historia familiar del entrevistado para establecer la clase social de origen, hasta llegar a unidades informativas asociadas con la música, sus aficiones, la trayectoria educativa musical y el establecimiento de preguntas para determinar la clase social actual. El resto del esquema que compone las unidades informativas se dividieron en “trayectoria tribus urbanas”, “tribus urbanas” y “tribu urbana ravers”.

El análisis de fragmentos de entrevista al miembro de la tribu urbana de los raveros, Emilio de 26 años de ocupación principal DJ y de clase social media, nos aporta una serie de categorías explicativas al tema tratado, en cuanto que, se responden a las principales cuestiones que aquí planteamos: la ideología, la identidad, la moda, los símbolos…desde la propia explicación del miembro de la tribu urbana. La recogida de los datos de esta entrevista proporcionó una guía útil en la configuración de la Teoría del dominio de la Estructura débil.

El esquema de interpretación de la estructura de las Nuevas Culturas Urbanas: Los raveros
Los raveros
- Freepartys (música electrónica, asistencia gratuíta, espacios libres y apartados de la civilización)
- Rechazo a la civilización (ciudades y demás espacios donde su música y tendencia son incomprendidas, porque son reprimidos y sancionados)
- Principios (rige el sentido común, el buen entendimiento y el trabajo en equipo)
- Objetivo (encontrar un punto de reunión y ocio con total libertad de expresión artística)
- Percepción de la sociedad respecto a los raveros según estos (concepto equivocado del movimiento freeparty, confusión de los espacios de liberación artística, relación con discotecas y fiestas pastilleras)
- Distinción (sector prinvado de la música electrónica y freepartys)
- Estética (cosa de cada uno)
Tribus urbanas
- “El sentirse parte de” (identidad general dentro de cada tribu urbana)
- Fines comunes (diferentes a cada tribu; políticos, sociales, culturales)
- Ejemplos de tribus urbanas políticas: skins, punks, mods, hipis.
- “Hijos de la era digital” (Nuevas Tribus Urbanas)
Los Raveros como fenómeno de moda
- Moda (tendencia raver, fenómeno de moda en toda regla)
- Estética (vestidos de ancho, ropa industrial, uniformes y gorras)
El consumo de drogas
- Presente en muchos entornos
- Gran parte del los raveros consumen sustancias estupefacientes

El esquema formulado a partir de la visión con la que el entrevistado representa la realidad social de la que forma parte nos proporciona una herramienta práctica en la que asentar los datos recogidos hasta entonces y a su vez una forma de contrastar el material teórico con el que operábamos en principio acerca de la tribu urbana de “los ravers”.

En primer lugar, partiremos de un punto esencial en el análisis, que es la definición del entrevistado sobre las tribus urbanas. Las tribus urbanas, entendidas en nuestro estudio en principio como “grupo de personas que se comporta de acuerdo a las ideologías de una subcultura, que se origina y se desarrolla en el ambiente de una ciudad” dará un paso más en la definición del entrevistado introduciendo la identidad como motor de causa en la formación de las tribus urbanas. De este modo, “formar parte de algo” para formar a la vez una visión de nosotros mismos y para con nosotros mismos, es el objetivo principal que describe el entrevistado, que a su vez coincide con la categorización inicial de la que partíamos siguiendo la teoría de Torregrosa. Además, se introducen otros componentes en la definición, como es el compartir unos fines comunes y diferentes de otros grupos.

Una vez resuelta la estructura en la que operan las Nuevas Culturas Urbanas, refiriéndonos a la Teoría de la dominación de la Estructura débil, podemos encontrar en el análisis de la entrevista en profundidad datos que apoyan las bases con las que se constituyó la teoría. Centrándonos en el ejemplo clave, la tribu urbana de los raveros, predominan ideologías de carácter marxista y anarquista pero estas ideologías están marcadas por la fragmentación de las mismas por estar sometidas a los esquemas mentales de la sociedad contemporánea. Existe un claro rechazo del capitalismo (al que denominan sector privado) materializado en las prácticas sociales que llevan a cabo y distinguiéndose a la vez dos tipos de ravers: el ravero sometido a las reglas del mercado, la moda y la estética; y el ravero componente de un fenómeno marcado por una ideología débil.
En definitiva, el análisis de la entrevista en profundidad nos acerca a las tribus urbanas de nuevo a partir de la identidad construida a través de los ojos de los demás, pero esta identidad es hipertextual, de la cual el sujeto perteneciente a la tribu urbana es consciente y actuante en la puesta en práctica de los principios que mueven su campo, conformando así la tribu que lo identifica. A su vez, vemos como la ideología es componente esencial en determinadas tribus urbanas y dentro de estas, difieren por los objetivos a cumplir. Las ideologías además son fuertes en cuanto que la tribu es exponente máxima del movimiento que protagoniza o puede estar semiausente por el predominio de otros principios que camuflan el componente ideológico fuerte.

El fin de la anomia

Las Nuevas Tribus Urbanas son un concepto susceptible de ser analizado desde una perspectiva asociada a los juegos de poder y la desviación social. Desde este punto, analizamos un concepto clave en dichos planteamientos tal como la anomia. “La anomia se presenta en la teoría sociológica moderna como una potente herramienta para el análisis y comprensión de las conductas sociales y la desviación social. Éste útil teórico, junto con la teoría del control social, generaron el leitmotiv de las aportaciones sociológicas sobre la desviación desde los inicios de la sociología. La posmodernidad ha desplazado la relevancia de estos conceptos en los modelos de análisis sociales y ha situado al adoctrinamiento de los medios de comunicación como eje central de las clasificaciones de la desviación”.

Como se concluye en esta entrada del blog, los medios de comunicación posmodernos son la clave en el proceso de clasificación y creación de modelos sobre la desviación mediante el adoctrinamiento de la población mediante los medios de comunicación. De este modo enlazamos estas aportaciones con la primera idea sobre la relevancia de las nuevas tecnologías en el proceso de creación de un nuevo marco social basado en el hipertexto. Los medios de comunicación están marcados por el dominio de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la vida cotidiana de las sociedades posmodernas, situándose así, las nuevas tecnologías de la información como factor explicativo clave de nuestra investigación.

El inconsciente colectivo “dirigido y dominado por los medios de comunicación, los cuales transvolaran los símbolos creando una imaginería propia de las sociedades posmodernas occidentales, dependientes de la mecánica de adoctrinamiento sobre el consumo, la ideología débil y el reino de lo efímero”.

El fin de la anomia supone de este modo un cambio en la ostentación del poder, y lo hace sobre un tema clave en las sociedades, como el de definir los comportamientos desviados y normales, y por lo tanto poder así “dirigir” a las sociedades. Este cambio de poder se efectúa con un trasvase de poder desde las administraciones publicas a los entes privados de comunicación e información, se pasa así de un modelo democrático clásico a un modelo de carácter privado y ejercido desde la elite de los principales dueños de los medios de comunicación posmodernos, rompiéndose así el modelo democrático clásico y siendo sustituido por un elitismo latente adornado con la apariencia democrática.

Bibliografía

Libros

P.Bourdieu "Homo academicus" (1984)
M. Castell "La Era de la información I" (1997)
G. Lipovetsky "El imperio de lo efímero: la moda y su destino en las sociedades modernas" (1990)
G. Lipovetsky "La era del vacio" (2003)
K. Marx "La ideología alemana" (1845; Publicado póstumamente)
G. Vattimo "El pensamiento debil" (1983)

Páginas webs

www.youtube.com “Moda y glamour de Repronto” (consulta 19 Diciembre 2009)
es.wikipedia.org “Consciencia_colectiva”
es.wikipedia.org “ C._G._Jung#El_an.C3.A1lisis_del_inconsciente” (consulta 15 Diciembre 2009)
www.youtube.com “La sexta. Denominación de origen: tribus urbanas” (consulta 9 Noviembre 2009)

sábado, 19 de diciembre de 2009

martes, 15 de diciembre de 2009

Opinar en nuestro blog

En nuestro blog tratamos el tema de las nuevas culturas urbanas en relación con los conceptos de identidad, ideología, moda, tribu urbana y Posmodernidad.

Esperamos que os guste el tema y opinéis sobre los temas antes mencionados.

Agradecemos vuestras aportaciones.

El fin de la anomia

La anomia se presenta en la teoría sociológica moderna como una potente herramienta para el análisis y comprensión de las conductas sociales y la desviación social. Éste útil teórico, junto con la teoría del control social, generaron el leitmotiv de las aportaciones sociológicas sobre la desviación desde los inicios de la sociología. La posmodernidad ha desplazado la relevancia de estos conceptos en los modelos de análisis sociales y ha situado al adoctrinamiento de los medios de comunicación como eje central de las clasificaciones de la desviación.

El motivo de la necesidad de cambio en las herramientas para la explicación de la desviación se debe a la incapacidad heurística de los modelos modernos para explicar las sociedades contemporáneas. La ausencia de normas sociales no es una explicación suficiente en sociedades dominadas por los esquemas hipertextuales, dado que en estos nuevos esquemas desposeídos de metarrelatos, es más la diversidad de normas que la ausencia de ellas, la que se perfila como explicación en potencia de la desviación. La gran diversidad de roles presentes en estas sociedades posmodernas hace más plausible la probabilidad de éxito en la ejecución de gran numero de ellos, y junto con la ausencia de necesidad de coherencia intraroles, proporciona la posibilidad de dar sentido a las expectativas sociales y personales, desplazando así a la anomia como modelo explicativo de la desviación social. Al no estar las sociedades posmodernas marcadas por un modelo antagónico; tal como desviación – normalidad, típico de las sociedades dominadas por una visión en metarrelato de la realidad, es más relevante la lucha de poder entre diferentes normativas sociales, todas vigentes, la que rige la definición de desviación social.

La incapacidad de la anomia como modelo explicativo está acompañada por el cambio de jerarquías en los modelos de desviación social. Más allá de los medios formales e informales que describía la sociología moderna, el control social está dominado por la implantación por parte de los medios de comunicación de un inconsciente colectivo dirigido, en contraposición del concepto Durkheimiano[1] de consciencia colectiva. Este inconsciente colectivo diverge del planteado por Jung[2] en tanto a su carácter universal y en su relación “natural” con los símbolos, pues nos referimos aquí a un inconsciente colectivo dirigido y dominado por los medios de comunicación, los cuales transvolaran los símbolos creando una imaginería propia de las sociedades posmodernas occidentales, dependientes de la mecánica de adoctrinamiento sobre el consumo, la ideología débil y el reino de lo efímero. De este modo la desviación social, siguiendo un modelo posmoderno, se configura por medio de las particularidades y no por los grandes principios, llegando a generar modelos de desviación incoherentes y arbitrarios, lo que en un sistema marcado por el pensamiento en hipertexto no supone necesariamente una problemática en el constante corto plazo.

[1]http://es.wikipedia.org/wiki/Consciencia_colectiva
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/C._G._Jung#El_an.C3.A1lisis_del_inconsciente

lunes, 14 de diciembre de 2009

Dominio de la estructura débil

Pese a la mayor parte de las concepciones profanas sobre el porqué del surgimiento de las nuevas culturas urbanas, las cuestiones individuales se sitúan en un segundo plano en la la comprensión del fenómeno. Pese al aparente auge de la individualización y de la supremacía de las voluntades individuales en las sociedades contemporáneas, siguen siendo las estructuras supraindividuales las que parecen regir los comportamientos más significativos de las sociedades. La implantación de los hipertextos como esquemas básicos de los individuos y las sociedades, no son más que un ejemplo de la relevancia de las estructuras. La fragmentación, incoherencia e incluso entropía que genera este nuevo tipo de esquema mental y social puede confundirse con manifestaciones puramente individuales, causadas por la libertad y democratización de los individuos como afirma G. Lipovetsky, pero al igual que los metarrelatos, los hipertextos suponen la preponderancia de los esquemas macro sobre las voluntades individuales.

Cierto es que los nuevos esquemas macro de las sociedades posmodernas cuentan con un aumento de las denominadas ideologías débiles, que dominan a las ideologías fuertes; lo cual también puede llevar a error al otorgar a estas formas de ideología no constantes, incoherente y frágiles un carácter de supremacía de la voluntad individual.

Las definidas como nuevas culturas urbanas son una representación necesaria de las sociedades posmodernas, y la diversidad en sus particularidades estéticas y en algunos casos ideológicas no deben interpretarse como expresión de libertad individual, más bien en todo caso, estas organizaciones sociales muestran un retroceso en cuestiones clave en relación a las características de mayor potencia transformadora de las sociedades, como los objetivos definidos y compartidos por el grupo, intento de evitar en lo mayor posible la fragmentación entre grupos similares y la organización del grupo en base a la funcionalidad para la mayor efectividad ante los problemas concretos. Ante estas características con apariencia de absolutamente negativas, surgen nuevos modelos con un poder efectivo ante la resolución de problemas y con características propias y exclusivas de estas nuevas culturas urbanas. Si bien parecen en mayor medida fruto de las casualidades y las motivaciones espontaneas en el corto plazo, el carácter débil de las ideologías que los respaldan, junto con el auge y gran potencial movilizador de las nuevas tecnologías de la información, hacen de estas movilizaciones “espontaneas” una de las pocas formas de movilización entre los jóvenes. Algunos ejemplos pueden ser los “macrobotellones”, los festivales de música y arte, el fenómeno del “pásalo” durante las elecciones generales de 2004, qué aunque en su mayor parte carecen de objetivos concretos; procesos necesarios para el cambio o incluso voluntad de cambio, muestran la potencia que ofrecen las ideologías débiles; junto con el auge de las nuevas tecnologías de la información para las movilizaciones masivas y espontaneas de grandes colectivos sociales.
Una nueva configuración del poder de las elites y su capacidad para la permanencia del status quo se prevé inminente, así como cambios en el estado nación augurados por M. Castells en “La era de la información”, pero que además de estar basados en la dominación del consumo y el carácter totalitario de las nuevas urbes, se basa en una espontaneidad de manifestaciones sociales.

Estas nuevas formas de poder social inéditas en la historia, auspiciadas por la implantación del hipertexto y el aumento cuantitativo de las ideologías débiles y las nuevas tecnologías de la información, ofrecen nuevas manifestaciones colectivas con esquemas claramente diferenciados de los movimientos sociales clásicos. Surgen de este análisis interrogantes relevantes tales como la necesidad de organización formal en las manifestaciones sociales para el éxito, la necesidad de ideologías fuertes para el cambio y el poder de las nuevas tecnologías para la movilización social.

Marco teórico

El surgimiento de nuevas culturas urbanas, en el espacio social de las ciudades contemporáneas, va acompañado de cambios sociales que reconfiguran los esquemas de pensamientos tradicionales, dando lugar sin duda a nuevos modos de interpretación de la realidad. La Teoría Sociológica abarca nuevas problemáticas de investigación, y con ello pretende el conocimiento de las prácticas sociales que se llevan a cabo en este espacio-tiempo determinado y que pretendemos analizar: el mundo occidental posmoderno y la ruptura con las relaciones clásicas de identidad colectiva e individual.

Nos referimos al estudio de las nuevas tribus urbanas entendidas como grupos de individuos que comparten una identidad, una estética y unas necesidades que son producto de las relaciones propias de las sociedades posmodernas. Si bien, seguimos una línea temporal que divida el fenómeno en “viejas” y “nuevas” culturas urbanas, incluiremos “rappers”, “punks”, “heavys”… o por el contrario, “emos”, “floggers”, “lolitas”, etc. Tribus urbanas surgidas en el siglo XX y XXI, que constituyen una fuente mas de conocimiento de la realidad social, una nueva perspectiva de la moda; como la aportada por G. Lipovetsky, un conflicto ideológico por destapar y una nueva forma de categorizar la identidad, es decir, un espacio abierto a la identidad fragmentada, no atribuida a una ideología, no enmarcada en una estructura sociológica clásica.
Un punto esencial de arranque teórico para el análisis lo constituye la explicación del surgimiento y expansión de las culturas urbanas a través de los cambios que se producen en las estructuras sociales y económicas y por tanto en la acción social de los participantes de las zonas urbanas. La controversia social y la desviación preponderan en este nuevo contexto. Supone el final de los metarrelatos y el comienzo de los hipertextos.
En definitiva, mientras que en la sociedad moderna los individuos responden a grandes principios en base a una identidad homogénea, en la sociedad posmoderna, hay heterogeneidad de identidades, que rompen con lo anteriormente imperante.

Una revisión obligada para el análisis de las nuevas culturas urbanas es el de identidad. En las anteriores entradas, hemos considerado el concepto de identidad desde distintos puntos de vista, uno de ellos es el aportado por Torregrosa, en el cual se define la identidad como identificación para el uno y para el otro, es decir, el modo en que desde nosotros mismos nos presentamos a los otros en la vida social. Ahora bien, situados en una sociedad en la que los individuos pierden los valores tradicionales de la identidad para sustituirlos por nuevos valores que operan a través de la representación colectiva de los mismos, introduce de novedoso las aportaciones al concepto que realizan las nuevas culturas urbanas. En concordancia con lo dicho, vemos como aparecen nuevos campos para el estudio sociológico de las interacciones que se producen para con los integrantes de las tribus urbanas y de estos respecto al resto de la sociedad. Representados bajo un mismo nombre, ya sea “emo” ya sea “raver” ya sea “flogger”, estos operan a través de un sistema de códigos compartidos: normas, valores, prácticas, rituales... y que exteriorizan para con los demás a través de un comportamiento, un vestuario, un lenguaje...Se trata de la identidad práctica del grupo respecto a “los otros”.

La pregunta que formulamos para garantizar la coherencia estructural de estos grupos,( en cuanto que si estamos hablando de identidad porque existen una serie de principios realmente compartidos e interiorizados y no son fruto del azar exclusivo y personal, es decir, la estética o la distinción naturalmente adquirida), es la organización de los mismos en torno a unos fines que le configuren una parcela en la participación social, la existencia de una ideología común o personal que encaucen la reivindicación de estas tribus urbanas. Originariamente ideologia definida por Desttutt de Tracy como “la ciencia que estudia las ideas, su carácter, origen y las leyes que las rigen, así como las relaciones con los signos que las expresan”; medio siglo más tarde se reelabora el concepto por K. Marx para definir el conjunto de ideas, en su mayor parte erróneas, y cuyo objetivo es que los oprimidos no perciban su estado de opresión. De este modo, tomando las definiciones aportadas al término, diremos que la ideología constituye una idea ampliamente compartida por un grupo social de forma consciente, cuya función no es otra que la justificación de los actos individuales y colectivos. Ahora bien, aportaciones posteriores al término suponen el planteamiento de nuevas formas de interpretación que desgasten la fortaleza con la cual las ideologías se aferran a las explicaciones de las acciones individuales y colectivas. Es aquí, en el contexto de la Posmodernidad, donde surge el “pensamiento débil” introducido por G. Vattimo, donde la ideología es flexible, acomodable, cambiante y desconcertante. Una nueva forma de ideología que tomaremos como referencia.

Consideradas la identidad y la ideología componentes activos en el proceso de descripción teórica de las nuevas tribus urbanas, es necesaria la introducción por una parte novedosa, por otra dificultosa, de la moda como el espacio de expresión e interacción de cada uno de los grupos sociales que comparten espacios comunes. Como hemos dicho antes, supone un ámbito novedoso la asociación de los tres conceptos en torno a las tribus urbanas, pues si desde la ciencia positiva la moda puede ser funcional para la sociedad para la cohesión de los valores, las normas... una asociación a lo antes propuesto es limitada desde la Sociología clásica, y bien podemos recoger aportaciones más útiles desde perspectivas estructuralistas contemporáneas. Para ello, estableceremos relaciones entre moda, ideología e identidad para la línea teórica que facilitará nuestro análisis posterior.

Pierre Bourdieu y Gilles Lipovetsky constituyen las aportaciones, por un lado desde el estructuralismo neo-marxista y por otro el post-estructuralismo, más significativas a la perspectiva pretendida en nuestro análisis de las nuevas culturas urbanas. En primer lugar, desde una perspectiva bourdieusiana, consideramos el campo de las nuevas culturas urbanas como el lugar donde concurren una serie de interacciones entre los miembros de ese campo. Interacciones expuestas en función de sus características manifiestas de pertenencia al campo de los “emos”, de los “ravers” de los “floggers”., donde además existe un mercado interno de intercambio en función de las pretensiones de los agentes sociales que componen el campo de las nuevas culturas urbanas. Los bienes que circulan en éste son los diferentes tipos de capital que operan en él, que confieren su importancia en relación a las manifestaciones objetivas del campo. Los tipos de capital son el económico (dinero), el social (relaciones sociales mantenidas, contactos, redes...), el simbólico (estética, gesticulación, expresión corporal...) y el cultural (títulos, prestigio académico, estudios en general, nivel cultural de la clase social de origen...) En este campo existen relaciones de dominantes y dominados establecidas en función de la posesión de los diferentes tipos de capital. La forma en que los agentes sociales se mueven dentro del campo que estudiamos, las nuevas culturas urbanas, es el habitus manifestado por el sentido práctico de los agentes sociales, es decir, la forma en la que se expresan, sienten y actúan, garantizando así un modo de unión entre el agente social y alguno de los subcampos de las nuevas culturas urbanas. En definitiva, podemos decir que, desde la perspectiva bourdieusana explicada, las nuevas culturas urbanas son un campo que se divide a su vez en diferentes subcampos dentro de los cuales rigen una serie de principios en base a la posesión de los diferentes tipos de capital que en el circulan puestos en juego al conocimiento o desconocimiento de los agentes sociales y siendo a su vez la explicación de la dominación la interpretación correcta de las reglas que los rigen. La identidad, la moda y la ideología que aquí constituyen las estructuras básicas para el entendimiento de las nuevas culturas urbanas como un campo, serán tanto significativas para los agentes sociales, cuanto más sean conocidas sus características como útiles en la dominación que supone la posesión del capital circulante. En segundo lugar, Lipovetsky en su obra “El imperio de lo efímero: la moda y su destino en las sociedades modernas” abarca la moda y la ideología con el objetivo de realizar un repaso histórico a la moda, útil en nuestro estudio para clarificar algunas de las cuestiones teóricas claves en el entendimiento de las nuevas culturas urbanas. v La pregunta surge al plantearnos el contenido ideológico de la moda, moda como manifestación estética de los grupos sociales. Según Lipovetsky, la moda supone un fenómeno ideológico en sí que además hace a las sociedades más libres y maduras, bajo los ideales de tolerancia y relativismo en los valores.

De la aparición de un individuo mas consumista y narcisista acorde con la era hipermoderna que describe en “La era del vacío” , Lipovetsky analiza los cambios que están marcando la personalidad social de los individuos y los grupos: desempleo, inestabilidad, crisis, pobreza... Sin embargo, paradójicamente a todos los males que aquejan la humanidad, el individuo ha desarrollado o mas bien potenciado una sentimiento de empatía o “identificación con el otro”. Estos dos factores combinados deben su existencia complementaria a la delicada situación emocional que los individuos soportan debido a la dispersión de las compactas estructuras sociales e instituciones de antaño, explicado en esencia por la magnitud del fenómeno globalizador presente. Se presenta así una sociedad que se rige por los principios de la seducción y de lo efímero, es la denominada “sociedad del deseo”. De aquí, Lipovetsky predice una mutación cultural que debe revisar diferentes aspectos como el consumismo, el hedonismo y la búsqueda de los placeres más inmediatos. A partir de aquí, el estudio de las nuevas culturas urbanas adquiere nuevas características que merecen ser incluidas como propias del fenómeno.

La teoría de M. Castell comprende otros aspectos, tales como la cuestión urbana, imprescindibles para el entendimiento de las nuevas culturas urbanas. Partiendo de qué, para Castell la ciudad es un lugar de poder, debido a la existencia de un excendente de producción usurpado por una élite. La denomina “ciudad monopolio”, una ciudad totalitaria en la que se alían el capital monopolista y el Estado, orientada hacia el consumo, dividida y fragmentada. Podemos realizar un acercamiento a su Teoría desde la obra “La era de la Información”, donde estudia el surgimiento de la empresa red y de la transformación del capitalismo; el poder de la identidad con el surgimiento de nuevos movimientos sociales y de la construcción de esta a partir de la red y el yo. A partir de aquí, el autor introduce otros tipos de sociedad surgidos a partir de la transformación de las relaciones tradicionales: pasamos de una sociedad basada en el industrialismo a una sociedad basada en el informacionalismo; pasamos de una sociedad en la que las relaciones de experiencia basadas en la dominación del hombre sobre la mujer desaparecen para producirse un levantamiento del patriarcado y una remodelación de las relaciones de género; también se produce un cambio de las relaciones de poder en cuanto que desaparece la idea de Estado-Nación. En definitiva, nos encontramos ante una nueva organización social que se caracteriza por:
- El surgimiento de la economía informacional.
- La transformación de las relaciones de género.
- La aparición de la cultura virtual.
- La emergencia del espacio flujo.
- Los nuevos movimientos sociales.

Bibliografía:

P.Bourdieu "Homo academicus" (1984)
M. Castell "La Era de la información I" (1997)
G. Lipovetsky "El imperio de lo efímero: la moda y su destino en las sociedades modernas" (1990)
G. Lipovetsky "La era del vacio" (2003)

K. Marx "La ideología alemana" (1845; Publicado póstumamente)
G. Vattimo "El pensamiento debil" (1983)